lunes, 2 de julio de 2018

Nuevo número de 'Monóvar', la revista de la AEM.

Este es mi artículo para el nuevo número de 'Monóvar', la revista de la AEM.

   De pronto se abrió el telón, rasgándose en mil pedazos desde el centro y hacia afuera, y los jirones carmesíes que quedaron se incendiaron con impetuosidad hasta que se consumieron en el aire. Tras el silencio apareció un joven anhedónico, sin pasión, sin motivación, sin esperanzas.
   Sin alma. 
   Estaba solo y encorvado en un escenario oscuro y lúgubre. El público, que no se había inmutado lo más mínimo con su aparición, comenzó a murmurar y a señalarlo con el dedo. «¡Vago!», gritaron desde el fondo del patio de butacas, rompiendo el silencio; «no trabaja ni hace nada», murmuró una señora de la primera fila; «¡estudia para ser algo en la vida!», exhortó de pronto un señor que se había levantado desde el anfiteatro y que, según su contradictoria fisonomía y su gesto descompuesto, mientras lentamente se sentaba, parecía haber dicho una mentira o haber comprendido un grave error de su afirmación.
    Entonces levantó el joven la cabeza y se dispuso a decir algo, y ya con la boca entreabierta y un dedo a medio erguir, alguien del público, con gesto admonitorio, le reprendió por su incompetencia. 
   «¡Vago!», «¡nini!», «¡inútil!».
   Y con ello el público demudó en una muchedumbre ensordecedora de réplicas y críticas, y él de pronto en llanto.
    Otro telón escarlata cayó desde la parrilla, desplegándose en sesgo y sin parar de moverse por el escenario como una serpiente belicosa, como con vida propia, y dejando ver tras su baile incesante que ahora había una joven también llorando, junto al chico, en el escenario. Y una melodía sombría ocultó el bordoneo constante de la algarabía. 
    Iban apareciendo más jóvenes tras los pliegues de terciopelo, y ahora nadie lloraba, sonreían a medias vestidos unos de pizzeros, camareros o peones de fábrica y otras de aparadoras o limpiadoras del hogar. La muchedumbre, que hasta ahora había unido sus voces como si del rugido de un león se tratase, fue menguando en vehemencia y asintiendo complacidos, y la melodía pasando de acordes menores a otros mayores.
   Los jóvenes ya no eran tan jóvenes tras un frenético viraje del telón, y algunos se habían atrevido a cogerse de las manos formando parejas, y en sus miradas, y en sus sonrisas y ademanes parecía entreverse el furor del amor romántico con los visos de una parcial y frugal felicidad.
   Por fin, el público, complacido, se fue silenciando mientras una de las jóvenes vestida con una bata de aparadora a cuadros se dispuso para, al fin, hablar. Y con la palabra en la garganta el hombre que la cogía de la mano la hizo, con un ademán sutil, callar. Y ella calló, oscureciéndose tras ello como una sombra, y algunos en el público se complacieron por el gesto, otros expulsaron una risotada, la mayoría, sin embargo, enmudeció.
   La función estaba a punto de comenzar; todo estaba listo, pues: los jóvenes, que por muy poco se convirtieron en pensantes libres de algún tipo de utópica sociedad, representaban ahora la precariedad laboral, un papel que el público había exigido imperativo desde las butacas, para darle continuidad y vivir por ellos una vida productiva a expensas de sus propios anhelos, sueños o deseos, vagando estos entre conciertos de música rock; la aparadora con su precario salario en una mano encallecida, víctima de una doble explotación, por otro lado, cada vez más pasiva y transigente, se había convertido en una sombra proyectada por el falo de su hombre con su precario sueldo privilegiado de varón, en la otra. 
   Con súbito estruendo el telón salvaje se detuvo, como agarrado por cuatro cuerdas invisibles, y los muchachos desaparecieron tras de él, la música cesó de sonar y el público también de murmurar.
   Y tras un silencio eterno y una oscuridad abisal las luces de los focos se encendieron, y al fin el público, esta vez expectante y entusiasmado, aplaudió con sonrisas cínicas como máscaras de cenicienta piel: habían moldeado a su gusto aquella función y a sus actores como si de una aplicación de móvil entre sus manos se tratase, pues ellos eran quienes habían pagado con su propio dinero, se habían dicho a sí mismos, por lo que tenían el derecho, y el poder, para tomar las decisiones sobre ellos y por ellos.
    Entonces, y solo entonces, el telón estaba listo para abrirse como debía hacerlo: tirado por cuerdas a modo de riendas por la sociedad desigual. Y se abrió el telón.
   Como en un mal chiste.



sábado, 30 de junio de 2018

El receptor activo ha muerto

Música excitante, imágenes dinámicas y emocionantes donde aparecen frases a medio escribir aquí y allá, bailando en la pantalla, apareciendo y desapareciendo fugazmente con los acordes y los amaneceres impresionantes; esa es la forma más inteligente y eficaz de hacer leer un artículo hoy en día, resultado de una vida de sobreestimulación visual y auditiva. Las letras y su mundo implícito y sutil, su magia evocadora y la creación activa del receptor que lee ha quedado relegado a lo explícito masticado por un emisor dominante, que se ha hecho con el control absoluto de lo que antes era cosa de dos.
El receptor activo ha muerto.

sábado, 26 de mayo de 2018

Creencias

A ti te digo estas palabras, joven de creencia irracional. Si crees que la inteligencia es estable, dada por la naturaleza, donde hay algunos muy inteligentes y otros muy poco, y de la cual nada o muy poquito puede cambiarse, ante los primeros fracasos escolares, confirmatorios estos de tu incapacidad y baja inteligencia, tu vida, atrapada por la creencia, te llevará a evitar ser evaluado para huir de tu baja capacidad y de las comparaciones con los demás que reducirían tu autoestima.
Despierta, chico.
La inteligencia puede estar sujeta a cambios durante toda la vida. El esfuerzo marca la diferencia, el empeño, la motivación. Todo lo evaluable por los test de inteligencia puede mejorarse. Todo. Pero en realidad eso importa muy poco. No importa la inteligencia ni la capacidad sino la creencia.
La creencia.
Si, por otro lado, crees que la inteligencia no es estable, que puede mejorarse, ante los primeros fracasos de la propia vida renacerá un espíritu de esfuerzo y motivación para mejorar y superarlos en el futuro (y no indefensión ante la incapacidad); eso llevará a obtener mejores resultados relacionados con la inteligencia y por ello mejor autoestima y de ahí a un proceso de retroalimentación. Un cambio de creencia puede ser clave, hacer la diferencia entre éxito y fracaso escolar que puede generalizarse a la vida adulta.
Creencias, racionales e irracionales, que condicionan nuestra vida hasta tal extremo.
Creencias. Sólo creencias.

Resumen de las presentaciones de El Fuego de los Confines

 La importancia y la magia oculta en los anillos, herencia de las antiguas religiones del bosque que nos ha llegado hasta hoy desde las diferentes y abigarradas mitologías.



Gracias por estar allí, acompañándome, y a los que, sin haber podido venir, seguís mi trayectoria como escritor. Haré ahora un pequeño parón para luego hacer otra presentación y firma de libros después del verano en Casa del Libro y algunas más que aún tengo que cerrar. Un saludo y espero que os guste y disfrutéis leyendo esta continuación tanto como yo disfruté escribiéndola, así que prometo no demorar más de lo necesario la publicación del tercero que cierra esta trilogía. Ha sido un verdadero placer compartir todo esto con vosotros. Gracias de veras.
     

miércoles, 11 de abril de 2018

Fechas para la presentación

Ya tenemos fechas para las presentaciones de mi segundo libro, El Fuego de los Confines:
   •20 de abril a las 8 de la tarde, sala de exposiciones Kursaal Fleta, Monóvar. Me acompañarán en esta presentación la Asociación de Estudios Monoveros que es quien la organiza, y colabora la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Monóvar.
    •4 de mayo, librería Casa del Libro de Alicante, organizada por la Editorial ECU.
Además estaré en la Feria del Libro de Alicante en la semana entre medio de las dos presentaciones.  Hablaremos sobre Romanticismo, amor romántico y literatura fantástica, hablaremos de criaturas del bosque y sobre analogías con la vida real.
¡Nos vemos allí!

martes, 6 de marzo de 2018

El Fuego de los Confines ya en librerías

   Han pasado 4 años desde la publicación de mi primer libro, en marzo de 2014: El Vasallaje de los Elementos. Tenía 25 años y muchas ganas de mostrar lo que desde la infancia llevaba dentro, atrapado: un mundo mágico medieval que mostraba de todas maneras las vicisitudes de lo antiguo y lo nuevo, desde el amor romántico y la amistad hasta las conspiraciones políticas pasando por las pasiones humanas en forma de espíritus del bosque normalizados. Ahora tengo 29 años y acaban de publicar mi segundo libro, El Fuego de los Confines, que ya podéis adquirir en las librerías, y que continúa una historia que no es inherente a mi vida, a mis pasiones, a mi forma de ver el mundo y su creciente complejidad. Cuántas cosas han pasado desde entonces: política convulsa, economía inestable, guerra, catástrofes naturales, y a medida que se transforma el mundo se transforma mi mundo escrito que se ve sacudido también por las propias convulsiones de la contemporaneidad.
   Cuántas cosas han pasado.
   He sido padre y a mi hija va dedicado este libro, a Sherezade, nombre en honor a la antología oriental con mil y un cuentos para contar, en nombre de la apología más profunda a la lectura desde la más tierna infancia.
   Nunca dejé en mi vida de leer, sobre todo novelas, pero también libros y artículos de historia, de ciencia, epistemología, filosofía, política, economía, etc, y en mi afán por saber y acrecentar el cuerpo de conocimiento sobre los seres humanos y las relaciones interpersonales entré en la universidad en el año 2015, en el intermedio entre el primer libro y el segundo, para estudiar la carrera de Psicología (ahora estoy acabando el tercer año) al tiempo que escribía El Fuego de los Confines, y en poco tiempo reconoceré que hubo conflictos internos: por un lado, mi parte más pasional y emocional que me poseía al escribir, que me acercaba al arte irracional producto de mis sentimientos, y por otro lado el acercamiento a la ciencia de la conducta más medible y cuantificable con números, datos e informes desapasionados que, sin embargo, acerca estrechamente al entendimiento de la mente y el comportamiento del ser humano. Pronto confluyeron, sin embargo, y los personajes descubrieron cosas de sí mismos y empezaron a luchar no solo contra sus enemigos y sus situaciones adversas sino también contra su creador, expandiéndose en su proceso conciencial de una forma fluida. Estos años han sido los más intensos de mi vida (amor, conocimiento, razón y sinrazón), y en este nuevo libro lo veréis reflejado. Se acaba de publicar, como digo, y haré dos presentaciones de él, una el 4 de mayo en Casa del Libro en Alicante y otra en mi pueblo, Monóvar, que será antes, aunque aún hay que concretar esa fecha; espero veros por allí. Es un placer compartir con vosotros mis pasiones más profundas.
Gracias.


martes, 2 de enero de 2018