jueves, 21 de abril de 2016

Sobre prejuicios y estereotipos

   El prejuicio directo desapareció en los años 70 producto de una evolución moral postmoderna, de los movimientos por los derechos civiles de los afroamericanos en EEUU, de los diversos movimientos feministas, etc, pero hoy en día persiste un nuevo tipo de prejuicio mucho más sutil e indirecto que nos lleva a sentimientos ambivalentes y escondidos contra determinados grupos minoritarios. Por eso yo digo NO, a la tendencia natural a atribuir causas no prejuiciosas a la discriminación con la cruel arma de la "normalización" y los estereotipos. Basta de " los gitanos si no te dan la entrada te dan la salida", "a los inmigrantes se lo dan todo y a mí no me dan nada", y "es que tú vete a la tierra de los moros con tu cultura a ver cómo te tratan".
   Nuestro tiempo histórico clama a gritos por un mundo multicultural. Basta de prejuicios directos o indirectos, pues calan tremendamente en los niños que nos acompañan en el día a día, y que serán el día a día de ese mañana multicultural.
   No existen seres humanos mejores ni peores. Solo existe la creencia que lo sustenta sobre un castillo de arena.

2 comentarios:

  1. Muy cierto y desesperanzador, corto conciso y cierto.

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  2. Gracias, Ximena. Sería desesperanzador el futuro si los niños que nos sucederáncon con las nuevas generaciones son prejuiciosos y clasistas. El futuro son ellos, desde luego

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