martes, 21 de junio de 2016

Sobre las elecciones

   Con respecto a las elecciones del 26J tengo que reflexionar sobre algunas cuestiones importantes que no se están plasmando en los medios de comunicación: el neoliberalismo nos ha llevado a esta situación de ruina, es evidente, pero estoy dispuesto a cuestionarme sinceramente si fue el neoliberalismo, entendido este como un despunte de extremo del capitalismo o fue el propio capitalismo el que nos llevó y nos lleva hacia una ruina social, laboral (la automatización imparable y el paro mundial), económica, demográfica y ecológica aún más cruenta.
   Para estas reelecciones veo derechas alentando al capitalismo para que genere como consecuencia empleo esclavo, veo centros socialdemócratas antiguos y nuevos intentando poner límites, en el mejor de los casos, a este, veo comunistas socialdelocratizados acercándose con un discurso reconciliador al voto de masas. Ninguno de ellos, lamentablemente, desde mi reflexión, haciendo patente la decadencia de la política representativa, soluciona el problema de base: el sistema capitalista de suyo injusto, donde la mayoría de los productos que este pare llevan por detrás el germen de la separación en el trabajo, la desigualdad y la explotación. De nada serviría a una sociedad futura en la que los trabajadores mejorasen su sueldo y sus condiciones laborales y de contrato, en lo que algunos de estos partidos llaman "mejoras en las relaciones laborales más democráticas y equilibradas" (subidas salariales que probablemente quedarían absorbidas mágicamente por la inflación) si de todas maneras el sistema hace que los oligarcas empresarios generen millones con la acumulación de capital que es el gran problema y no se está teniendo en cuenta. Acumular capital genera, por ejemplo, que empresas consolidadas como Inditex que han estado creciendo abriendo tiendas por toda España con el capitalismo productivo tenga tales ganancias previsibles que empiece a traspasar fronteras nacionales (llamado "deslocalización") a otros países donde la regulación política en lo laboral es inexistente o ineficiente: vease Indonesia donde trabajan para esta empresa niños con condiciones de semi-esclavitud generando con ello una expansión gigante del capital. Genera, por ejemplo, que en esa escalada de acumulación de capital inherenre al sistema, en base a unas cuestinables teorías de meritocracia, se siga reinvirtiendo en activos traspasando la frontera de lo productivo hacia lo financiero, pues se le llama sistema capitalista y no dinerista precisamente por la constante reinversión en activos que generen rentabilidad. Imaginad, entonces, un mundo donde una emporio textil o una multinacional petrolera compre grandes paquetes de acciones de bancos con voz y voto, acciones de empresas de grandes medios de comunicación con voz y voto o incluso metiendo la cabeza en los grupos que controlan a estos medios de masas que tienen sus ejércitos de psicólogos estudiando día a día cómo llegar a nuestro inconsciente para que cale su lógica de consumo, productividad y competitividad (incluido a los niños), creando así una fusión poderosa entre lo mercantil, lo productivo y lo financiero. Este tipo de incidencia del capital en estos activos con voz y voto generan conflictos del tipo de presión a estos medios para no mostrar noticias que se muestran desfavorables para el producto o en cualquier caso que se salga de la línea ideológica (imaginad una revuelta a cuchillo en una fábrica con esclavos de Inditex en Indonesia; imaginad, y esto es real, el asesinato de los profesores reivindicativos contra el capitalismo en Oxaca, Mexico, por un gobierno ultraliberal, que queda soterrado, olvidado por los medios de comunicación a diferencia de la crítica interesada a otros países con contraste ideológico) Al final las multinacionales económico-financieras acumulan tanto poder que quedan por encima de los poderes políticos que nos represenan. ONG's como Oxfam y algunas otras más, aun con la falta de información por la gran red financiera por donde se escapa el dinero, llama la atención de que 45 personas en el mundo poseen más dinero que la mitad de los seres humanos del mundo, unos 3.500 millones de personas, gracias a la ingeniería ideologica de la meritocracia que nos lleva a los demás a defenderlo y consentirlo sin grandes reflexiones individuales o colectivas. Imagino la buena intención de los socialdemócratas nuevos al intentar cambiar algunas cosas que se puedan cambiar y poner límites al capitalismo, pero me temo que este es un monstruo gigante al que no se le puede vencer dentro de su mismo juego, dentro de sus mismas instituciones no neutrales creadas por y para el capitalismo. Y a toda esta mierda hay que sumarle las deleznables injusticias cometidas y por cometer por el capitalismo en el continente Africano para el desarrollo de nuestro bienestar bañado de sangre de lo que no se habla en los medios, y de lo que habrá que rendir cuentas algún día.
   El bienestar de un ser humano no puede deberse a la suerte de haber nacido en el norte indistrializado o en sur sometido.
   Esta es mi reflexión sobre la pantomima de las elecciones, pues gane uno u otro, el capitaismo siempre gana.
   Democracia directa ya.

viernes, 10 de junio de 2016

Mi libro y yo

   Hace ya unos años que escribí este cuento, esta prosa lírica que acabó siendo una novela y que ahora decora mi pequeña biblioteca personal y la de algunos más. A veces lo veo ahí encajonado entre cubiertas de grandes títulos, llamándome, susurrando en mi cabeza.
   He cambiado mucho desde que escribí este libro, ciertamente. Conocimientos, emociones, redistribución del pensamiento, tendencias ideológicas a favor de gradiente.
   Sin embargo, al releerlo después de todo este tiempo, me encuentro sorprendido, emocionado también, pero desconcertado a la vez al encontrarme conmigo mismo otra vez; como si todas esas sacudidas del pensamiento, todos esos paradigmas destronados, esas visiones renovadas del mundo del ahora ya estuviesen absorbidas por él, como si las páginas ya supiesen lo que yo iba a ser: lo que soy hoy. Como si en ese trance mágico del escribir se abriese una brecha en el tiempo, y pasado y futuro se uniesen y entreverasen por entre las letras y los bosques, por entre las frases y los encantados lagos, y hubiese quedado plasmado el estático cambio de mi conciencia, de lo que una vez fui, de lo que seré algún día, de lo que siempre he sido y soy hoy.
   La magia brilla por entre los intersticios de la realidad constantemente, y es a veces desconcertante. Por eso me doy a ella.

jueves, 9 de junio de 2016

¿Qué quedará después?

   Cuando un virus consigue traspasar la primera frontera defensiva de nuestro cuerpo y penetra en nuestras células para comenzar a proliferar, y expandirse, nuestro sistema inmunitario segrega citocinas como la interleucina-1 para subir la temperatura de nuestro cuerpo, con lo que llamamos fiebre, y hacer con ello la vida imposible para que los virus no se reproduzcan y proliferen.
   Haciendo una abstracción y una analogía un tanto siniestra, nosotros los seres humanos somos ahora el virus, y la Tierra ha estado subiendo su temperatura con el cambio climático para defenderse de nosotros y nuestra contaminación.
   En un mundo de recursos ecológicos y de materias primas limitadas no se puede crecer constantemente, como de hecho nos hacen creer. España tiene una huella ecológica de 3'5, esto significa que para poder seguir con el mismo nivel de desarrollo se necesitarían tener 3'5 territorios como España, y para seguir con su contaminación sostenida etiquetada de progreso ha estado comprando cuotas de contaminación de países africanos, pues esta práctica indecente han decidido los señores mandatarios dueños del mundo que es la mejor solución para los países desarrollados.
   El 4% de crecimiento que quiere mantener nuestro gobierno puede ser considerado una terrible injusticia, en tanto desarrollo, si es gracias al subdesarrollo de los países del sur.
  Y cuando los recursos ecológicos y de materias primas se agoten, ¿entonces qué?

martes, 7 de junio de 2016

Sobre el control clasista de la conducta

   He de suponer que el modelo de aplicación de multas a la vida cotidiana supone un cierto control de la conducta indeseable como la conducción temeraria, el consumo de drogas, la corrupción en el sentido económico de la palabra y demás prácticas ilegales; he de suponer también que funciona, en tanto sus bases fundamentadas en el conductismo radical (básicamente) en el que mediante premios y castigos se potencia o inhibe una conducta hasta la extinción; he de suponer, por otro lado, que bajo la perspectiva que fundamenta este modelo aplicado a la vida cotidiana se presupone que aquel premio o castigo que controla la conducta es realmente "reforzante" (que atraiga el premio y se tema al castigo), pues en caso contrario el modelo no funciona y no hay inhibición ni extinción de conducta, por lo que esas personas son capaces de cometer infracciones de todo tipo sin miedo a las consecuencias.
   Por todo esto y algunas cosas más he de suponer que las multas estandarizadas para todos por igual, en nuestro contexto clasista donde unos ganan para vivir y otros tienen, generan y acumulan cantidades ingentes por encima de la media (sea que lo han conseguido con su esfuerzo o no), no funciona para los segundos, pues las sanciones económicas estandarizadas para ellos no representan emociones negativas en tanto miedo al castigo igual que para el que sobrevive con lo que gana.
   Por lo tanto, como resumen, he de suponer que mientras no se apliquen multas en términos de proporcionalidad el sistema no funcionará como pretende, no lo hará para todos por igual, y por lo tanto como consecuencia a esta reflexión he de suponer que el sistema no pretende que funcione para todos por igual pues no deja de ser un sistema creado por legisladores ricos o enriqueciéndose, con el consenso de burgueses capitalistas ricos que cometen infracciones, abusos y se ven envueltos en grandes casos de corrupción sin miedo a las consecuencias en tanto que con pocas cuentas que saquen, aun robando y yendo a la cárcel, sacan beneficios. Les sale rentable.
   Esto en el caso de que aceptemos como moral este sistema y queramos mejorarlo para que funcione para todos por igual, en el caso de que no lo aceptemos como apto nos metemos en otros asuntos que podemos tratar otro día.
   Un saludo.